lunes, 2 de mayo de 2016

Transtornos del Sistema Digestivo

Alteraciones de las porciones altas
Esofagitis
La esofagitis por reflujo es una lesión de la mucosa esofágica causada por reflujo del contenido gástrico o intestinal que
penetra en el esófago. Según el agente causal se denomina esofagitis péptica, biliar o alcalina.
Para que se produzca un episodio de reflujo tiene que reunirse dos condiciones: el contenido gastrointestinal ha de estar "presto" para el reflujo y el mecanismo antirreflujo a nivel del extremo inferior del esófago ha de estar perturbado. Este trastorno produce acidez y el principio básico del tratamiento es neutralizar la sustancia atacante (como antiácidos y antagonistas del receptor H2 en la esofagitis péptica, y colestiramina e hidróxido de aluminio en la esofagitis biliar). En general, el tratamiento de casos no complicados incluye disminución de peso, dormir en una cama con la cabecera elevada, antiácidos, suprimir los factores que aumentan la presión abdominal, y evitar el tabaco y los medicamentos peligrosos.
La esofagitis también puede ser viral, causada por el virus de herpes simple. Y también puede ser una esofagitis por cándida, ya que varias especies de Cándida son habitantes normales de la garganta y pueden volverse patógenas en determinadas circunstancias (diabetes, tratamientos con antibióticos...) produciendo esofagitis.
Tumores De Esófago
A los tumores benignos de esófago les corresponde menos del 10 % de todos los tumores esofágicos. Cuando estos tumores son malignos el paciente presenta disfagia progresiva (deglución difícil) y rápida pérdida de peso. El dolor torácico se origina cuando el tumor se difunde a los tejidos periesofágicos, por lo tanto cuando se descubre la enfermedad suele estar avanzada y su pronóstico es malo, la supervivencia de cinco años es del orden de 5 %, siempre que el tumor se halla extirpado y se halla llevado a cabo un tratamiento con radioterapia, quimioterapia o ambos. En más de un 60 % de los pacientes solo es posible limitarse a un tratamiento paliativo.
También son dignas de mención las hernias o salientes de un órgano que se introducen en una parte distinta del cuerpo. Con relación al tubo digestivo destacan las hernias de hiato, que se producen cuando una parte del estómago se proyecta a través de la abertura del diafragma por la que pasa el esófago.


Estructuras que lo conforman:

El sistema digestivo es el encargado de digerir los alimentos que tomamos, haciéndolos aptos para que puedan ser primero absorbidos y luego asimilados. El sistema digestivo comprende el tubo digestivo y las glándulas anejas. El tubo digestivo es un largo conducto que se extiende desde la boca, que es un orificio de entrada, hasta el ano, que es el orificio terminal o de salida de los residuos de la digestión. En el tubo digestivo se distinguen la boca, la faringe, el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso.
La Cavidad BucalLa boca es una cavidad en cuyo interior están la lengua y los dientes. La lengua es un órgano musculoso en el que reside el sentido del gusto. Los dientes son piezas duras encajadas en los orificios o alvéolos de los huesos mandibulares. La parte inferior del diente se llama raíz y la porción libre externa se llama corona, figurando entre ambas una zona llamada cuello. Existen tres clases de dientes; los incisivos, los caninos, los premolares y los molares. El hombre adulto posee treinta y dos dientes, dieciséis en cada mandíbula; cuatro incisivos, dos caninos, cuatro premolares y seis molares.
La FaringeLa faringe es una cavidad músculo-membranosa situada en el fondo de la boca y con la cual comunica. La faringe comunica a su vez con las fosas nasales mediante dos orificios, llamados coanas, y con el oído medio mediante las trompas de Eustaquio.
El EsófagoEl esófago es un tubo que va desde la faringe hasta el estómago. Desciende verticalmente entre la tráquea y la columna vertebral, atraviesa el diafragma y comunica con el estómago por un orificio llamado cardias. El estómago es un ensanchamiento del tubo digestivo en forma de fuelle de gaita alargada.
El EstómagoEl estómago está situado debajo del diafragma. En la pared del estómago hay fibras musculares lisas, oblicuas, longitudinales y circulares, y su interior no es liso, sino que presenta arrugas y pliegues. Además está tapizado por una túnica mucosa en la que están instaladas las glándulas encargadas de segregar el jugo gástrico.
El IntestinoEl intestino es un tubo de unos ocho metros de longitud situado a continuación del estómago. En él se distinguen el intestino delgado y el intestino grueso. El intestino delgado se halla a continuación del estómago y comprende el duodeno, el yeyuno y el íleon. En el interior del intestino delgado existen multitud de salientes de un milímetro de longitud, las vellosidades intestinales. En estas vellosidades circula la sangre por una arteriola y una venita, y la linfa por un pequeño vaso llamado vaso quilífero. El intestino grueso comprende tres regiones: el ciego, el colon y el recto. El ciego es la primera parte y se une al intestino delgado por la válvula íleco-cecal. El ciego lleva una prolongación lateral, el apéndice vermiforme. El colon comprende una porción ascendente, una porción transversal y una porción descendente que termina en el recto, que se comunica con el exterior por el ano, por donde son expulsados los excrementos.
Las Glándulas AnejasDentro de las glándulas anejas se distinguen las glándulas salivares, el hígado y el páncreas, que elaboran, respectivamente, la saliva, la bilis y el jugo pancreático. Las glándulas salivares se clasifican en tres pares: dos parótidas, dos submaxilares y dos sublinguales. El hígado es la glándula más voluminosa del cuerpo humano. Está situado debajo del diafragma, en la región abdominal derecha, cubriendo algo al estómago. Del hígado sale la bilis por el conducto hepático. El páncreas elabora el jugo pancreático. Es un órgano alargado situado detrás del estómago, cerca del duodeno. Posee un conducto que recoge el jugo pancreático elaborado en el interior de la glándula.